martes, 9 de diciembre de 2008

PETITORIO

La cultura es el registro documental más preciso en el desarrollo social y espiritual de los pueblos a lo largo de su historia.
En primer lugar debemos asumir la responsabilidad de ser actores culturales, es decir, los encargados de traducir las circunstancias cotidianas de nuestra sociedad a nuestros respectivos lenguajes artísticos.
Este proceso es el que permite reconocernos y comprendernos a través de generaciones, formando ese concepto, todavía bastante deteriorado, que es la identidad.
De este punto de vista se nos hace imprescindible abrir una mesa de discusión que genere las voluntades políticas e institucionales de construir y optimizar mecanismos de intercambio fluído y permanente entre todas las regiones del país.
Desde luego, sabemos que existen en varias provincias, salones y concursos con esta finalidad pero con escasa infraestructura en cuanto al envío, traslado, recepción embalaje y devolución de las obras a los lugares de origen.
Reconocemos que son momentos de poca abundancia económica y que seguramente hay otras prioridades que atender más urgentes que la cuestión cultural, pero eso no autoriza el desprecio y la falta de respeto por nuestro trabajo; porque nosotros también realizamos grandes esfuerzos para concretarlo con la misión absolutamente altruísta de ser los escribas culturales de la época.
Con el fin de optimizar los resultados de los diferentes acontecimientos artísticos, La Nación las provincias y los actores culturales, debemos aunar nuestros esfuerzos y para ello proponemos:
*Gente idónea en el embalaje de las obras: especialmente en escultura, la devolución de la obra con su correspondiente pedestal, demarcación de su fragilidad, dirección de su posición correcta, material de embalaje adecuado para cada obra, y la correcta sujeción del bulto en el transporte.
*La gestión de convenios con transportes con aranceles preferenciales para un evento cultural de carácter nacional. De esta manera todos los artistas podrán enviar sus obras, no sólo los que tengan recursos para hacerlo.
*Diagramación con fechas estimativas de parte de las instituciones para la devolución de las obras al finalizar el salón.
*Especial atención en la realización de los catálogos como único documento que certifica la participación de los artistas. Verificar la correcta escritura de nombres apellidos, como así los títulos de las obras.
*Respecto a los premios adquisición, en algunos salones evaluar la posibilidad de a valores reales en función a la disciplina. En la mayoría de los casos, el costo de las obras en cuanto a materiales horas de trabajo, infraestructura, embalajes y envíos, supera ampliamente el valor de los premios.